¿Quién no ha sufrido alguna vez la molesta sensibilidad dental?
La sensibilidad dental es un problema muy extendido que implica molestias o incluso dolor en los dientes cuando los exponemos a determinadas sustancias y temperaturas.

Suele tratarse de un dolor agudo y repentino, pero temporal, que se centra en uno o varios dientes. Afortunadamente, hay muchos productos y soluciones que pueden ayudarte a reducir las molestias.

¿Qué causa la sensibilidad dental?

Lo primero que hay que saber es que no hay grupos de riesgo para la sensibilidad dental, le puede ocurrir a cualquiera. El síntoma más común es un dolor repentino y agudo cuando los dientes se exponen al aire, a alimentos fríos o calientes, dulces, o ácidos. También encontramos que algunas personas pueden experimentar sensibilidad dental cuando se cepillan o utilizan el hilo dental.

En los dientes sanos, el esmalte protege la capa subyacente de dentina, que es más blanda que el esmalte. A su vez, las raíces de los dientes están protegidas por el cemento, el hueso y las encías.

Sin embargo, hay ciertas situaciones como, por ejemplo, su desgaste, la recesión de las encías, las caries, la rotura de los dientes o la erosión de las raíces, entre otras que hacen que la dentina quede expuesta.

La dentina contiene miles de túbulos microscópicos, también conocidos como canales, que conducen a la pulpa del diente. Cuando se exponen determinados elementos externos con las características que te hemos descrito antes, estos túbulos de dentina permiten que el calor y el frío lleguen al nervio del interior del diente, provocando dolor.

Factores que afectan a la sensibilidad dental

  1. Cepillarse demasiado fuerte o utilizar un cepillo de dientes de cerdas duras, puede desgastar el esmalte y exponer la dentina. Además, si la técnica de cepillado no es correcta puede producir la recesión de las encías.
  2. Encías retraídas. Suele ocurrir por enfermedades periodontales o por una mala técnica de cepillado, dejando la dentina expuesta. En este artículo te contábamos cómo corregir la sonrisa gingival.
  3. Rechinar o apretar los dientes. Esta frecuencia provoca el desgaste del esmalte.
  4. Alimentos ácidos. Si se consumen en exceso pueden fomentar la erosión del esmalte.
  5. Procedimientos dentales. Los dientes pueden volverse más sensibles después de una limpieza dental, un blanqueamiento, la sustitución de algunas coronas y otros procedimientos de restauración dental. Por lo general, el dolor desaparecerá al cabo de un par de días.

Cómo acabar con la sensibilidad dental

Como vemos, hay múltiples causas o orígenes para la sensibilidad dental. No existe una única opción de tratamiento que funcione de la misma manera para todas.

Es fundamental que si sufres de sensibilidad dental, visites a tu dentista de confianza para un correcto diagnóstico de la causa. Solo así podremos detectar si se debe a una patología que requiere tratamiento clínico o si tendrás suficiente utilizando productos adecuados para reducir los síntomas. Si se aborda el motivo de la sensibilidad, el tratamiento elegido tendrá más éxito en la reducción del dolor.

Cómo disminuir la sensibilidad de los dientes

 Los remedios más comunes, eficaces y accesibles son los siguientes:

  • Usar un dentífrico para dientes sensibles. Lo mejor es utilizar un dentífrico con flúor que además contenga algún agente desensibilizante como el nitrato potásico.
  • Utilizar un cepillo de dientes de cerdas suaves.
  • Evitar los alimentos muy ácidos.
  • Es recomendable utilizar una férula de descarga para evitar el bruxismo.
  • Acudir al dentista ante el primer síntoma. Las causas de la aparición de la sensibilidad dental son diversas, es el dentista quien determinará el mejor tratamiento para cada situación.